Las cervezas del norte de Alemania eran ya muy apreciadas en la edad media y se exportaban a Bavaria e incluso Italia. En aquella época, el viaje era largo y en carro, así que para que se conservaran durante la travesía y llegaran sabrosas a destino, las elaboraban con mayor concentración de malta, lo que ofrece una cerveza con más alcohol. ¿Os suena? De forma similar surgieron las India Pale Ale en el siglo XVIII, para hacer llegar las Ales inglesas desde sus puertos a las colonias británicas. Sólo que estos también utilizaron el valor del lúpulo como conservante natural, creando cervezas más amargas.

Bock Bier es una cerveza oscura, con el sabor tostado, casi a caramelo, de la malta. Elaborada con levaduras de baja fermentación: estilo Lager. Perfecta para el fresquito de esta época del año.

En el siglo XVII, los monjes bávaros pasaban por ayunos muy estrictos antes de la navidad y la pascua: sólo podían tomar líquidos. Astutamente, elaboraban para esa época Bockbier, satisfaciendo así, con su alto contenido nutritivo, al apetito. Imaginamos que el mayor grado alcohólico, también les hacía más llevadero el sacrificio del ayuno.

Por suerte, en la degustación de la cerveza artesana Forastera, podemos disfrutar este invierno y la primavera de su Rock the Bock! sin sacrificio alguno. Aunque si crees que te va a saber aún mejor, seguro que te dejan cargar con sus sacos de malta de aquí para allá.