Y, ¿por qué vale tanto?

100% Elaborada en Mallorca, en tu barrio, en tu pueblo: en pequeños talleres artesanos con leve huella ecológica y positiva huella social. Lo que vale más que grandes negocios con la capacidad económica de comprar su presencia en la gastronomía local.

100% Hecha a mano: con saber y corazón. Muchas son cervezas de autor, con recetas únicas y un buen puñado de calma dejándo que el tiempo fermente, clarifique y burbujee la birra. Lo que vale más que las prisas inyectadas con química.

100% Ingredientes naturales: 100% malta de cebada y otros cereales como trigo y centeno. 100% de lúpulo fresco o seco en pellets. Lo que es mucho más que el doble de muy poco.
0% Conservantes y estabilizantes: A la cerveza auténtica, no le hacen falta aditivos. Ni pasteurización. La conservación la da el lúpulo; y la estabilidad se la da la buena mano del cervecero y de los que la aprecian como algo valioso y fresco. En posición vertical y a la sombra. Y si la olvidas unos meses, las buenas cervezas se convertirán en una madurita muy sexy.

100% Sabor: Y todo esto no valdría tanto, si no ofrecieran esos sabores y aromas tan singulares. Si permites a tu paladar abrirse a otros sentires, te regalarás un abanico de experiencias. Las otras, las que valen menos, se convertirán en un refresco alcohólico.

Mejor: ¿Por qué las otras valen tan poco?